Jorge Luis

En medio de las calles agitadas de La Habana, una historia de redención y esperanza tenía lugar entre aquellos cuya vida es ignorada por la sociedad. Jorge Luis Pérez Toledo, antes un economista ateo y Padre de familia, habitaba en las calles preso de la cruda realidad de la soledad y necesidad.
Después de un negocio fallido, su vida cayó en picada dejándolo fuera de su hogar, con una deuda y constantes amenazas sobre su familia.

Aunque su madre, su esposa y su hija más pequeña eran cristianas devotas, Jorge Luis no compartía su misma fe y se mantenía incrédulo a la existencia de un ser superior. Pero el Dios al cual el rechazaba ya tenía un plan trazado.

Las calles vacías de la Habana después del inicio de la pandemia, hacían imposible la labor de buscar comida para aquellos que apenas lograban subsistir sin un techo. Esta situación hizo que el Ministerio Voluntarios Jireh surgiera como luz en medio de la oscuridad para las personas que padecían en esos tiempos de crisis.

Jorge Luis se cruzó con este Ministerio que le ofrecía refugio y ayuda para volver a reintegrar su vida. Más que una solución para su estado, aquella experiencia transformó su corazón. A través del servicio que le brindaron en el local de Voluntarios Jireh, escuchó nuevamente del Dios al que su familia adoraba.

Habiendo perdido prácticamente todo, Jorge Luis reconoció que solo Dios podía cambiar su situación y decidió entregar su vida al Todopoderoso. Las lágrimas de arrepentimiento y esperanza brotaron de sus ojos y buscando una nueva oportunidad halló el perdón divino. Fue un momento de fe y entrega total.

El milagro no tardó en llegar y, con la ayuda de amigos y bajo la dirección de Dios, Jorge Luis pudo saldar sus deudas y reconstruir su vida. Su matrimonio en ruinas, experimentó una restauración milagrosa, y su hija pudo volver a ver a su Padre de nuevo en casa. Fue una reconciliación que solo el amor divino pudo lograr.

Los cambios continuaron llegando. Su situación laboral mejoró, y pudo asegurar un techo para vivir junto a su familia. En medio de la desesperanza que alguna vez inundó su vida, encontró un Jesús real, perdonador y transformador. Su encuentro con Cristo lo llevó a tomar una de las decisiones más significativas: el bautismo.

La vida de Jorge Luis tomó un giro inesperado y ahora, agradecido mira hacia atrás y ve cómo Voluntarios Jireh, instrumento del amor de Dios, le brindó el apoyo y el evangelio que necesitaba en sus momentos más oscuros. En ese ministerio de la Iglesia Adventista del 7mo día, encontró compasión, amor y la fuerza para comenzar de nuevo.

Jorge Luis Pérez Toledo, un hombre que una vez caminó sin rumbo por las calles, se ha convertido en un faro de esperanza para los menos favorecidos. Su historia de redención y transformación es una poderosa muestra del amor y la gracia de Dios, y un recordatorio de que ningún camino está más allá del alcance de Su misericordia.

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