Nuestra Historia

En los rincones más humildes de la ciudad de La Habana, Cuba, surge una chispa de esperanza en medio de la oscuridad. Corría el año 1995 cuando un grupo de miembros comprometidos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día decidió unir fuerzas para marcar la diferencia en la vida de aquellos que más lo necesitaban. Así nació Voluntarios Jireh, un ministerio con un propósito noble: cubrir las necesidades materiales, físicas, emocionales y espirituales de las personas que vivían en las calles.

Nuestra Misión

Nuestra misión es cubrir las necesidades materiales, físicas, emocionales y espirituales de las personas que viven en las calles. Para lograrlo, creamos actividades sociales que promueven la inclusión y el bienestar de estas personas. Distribuimos alimentos en las calles, proporcionamos locales donde pueden asearse, recibir ropa de donación, atención médica y un almuerzo. Además, nos enfocamos en presentarles a Dios como el único que puede aliviar sus dolores y satisfacer todas sus necesidades.

La semilla de esta organización fue plantada por un pequeño grupo de voluntarios que no podían permanecer indiferentes ante la realidad desgarradora que enfrentaban sus conciudadanos. Guiados por la convicción de que todas las personas merecen ser tratadas con dignidad y amor, se propusieron brindarles ayuda práctica y espiritual para mejorar su calidad de vida.

El viaje de Voluntarios Jireh comenzó con modestos recursos, pero con una pasión desbordante. Los voluntarios se acercaron a las personas sin hogar, escuchando sus historias y compartiendo su carga emocional. A través de palabras de aliento, gestos de compasión y la entrega de alimentos y ropa, comenzaron a ganarse la confianza de aquellos a quienes servían.

A medida que el ministerio crecía, su impacto trascendió las calles de La Habana. Voluntarios Jireh extendió sus brazos solidarios a otras regiones de Cuba, llevando consuelo y esperanza a los desamparados en diferentes ciudades y pueblos. La dedicación de sus voluntarios y su firme compromiso con los principios cristianos atrajeron la atención de la comunidad internacional.

En el año 2003, Voluntarios Jireh dio un paso importante en su misión al registrarse como una ONG en los Estados Unidos. Esta acción les permitió acceder a recursos adicionales y establecer alianzas estratégicas con organizaciones internacionales que compartían su visión. Con el apoyo de nuevos socios y donantes, la capacidad de Voluntarios Jireh para marcar un impacto positivo se multiplicó.